Quelites: Los superalimentos prehispánicos

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En un contexto global donde la alimentación se ha homogeneizado y desvinculado de sus raíces, los quelites emergen como una respuesta profundamente ligada a la soberanía alimentaria. Estas plantas, consumidas desde la época prehispánica, representan una herencia biocultural invaluable y una alternativa nutritiva, accesible y sostenible. Revalorar su consumo implica reconectar con sistemas alimentarios locales y resilientes, capaces de responder a desafíos contemporáneos como la inseguridad alimentaria. Más allá de su riqueza nutricional, los quelites encarnan conocimiento tradicional y prácticas agrícolas adaptadas al entorno.

Más que plantas: ¿Qué son los quelites?

Los quelites son alimentos vegetales endémicos de México, caracterizados por su sabor, textura, disponibilidad, resistencia a la sequía e importancia tradicional (1). Su etimología proviene del náhuatl “quilit”,que significa verdura o planta tierna comestible (2), e incluye hojas, flores, bulbos y brotes (3).

Existe una amplia variedad en México, distribuidas en casi todo el territorio; el 89% pertenece a familias como Amaranthaceae, Apiaceae, Asteraceae, Brassicaceae y Fabaceae (1). Se estima el consumo de alrededor de 500 especies (1-2).

Entre los más conocidos se encuentran el pápalo, quintonil, romeritos, quelite cenizo, quelite blanco, huauzontle y hoja santa (3). Su producción ocurre principalmente en climas templados, destacando las regiones Centro-Este y Sur, y se caracteriza por su resistencia y bajo costo (1,3). Además, están ligados a la milpa, sistema prehispánico que favorece la
biodiversidad y sostenibilidad del suelo (4), lo que los convierte en aliados del medio ambiente.

¿Por qué dejamos de comerlos y por qué deberíamos volver a hacerlo?

Más que plantas: ¿Qué son los quelites?

La globalización alimentaria, cambios culturales, migración, crisis económicas, estigma social y transformaciones ambientales han contribuido a la disminución de su consumo (5-6). Sin embargo, el creciente interés por sistemas agroalimentarios sostenibles y por el uso de la biodiversidad como estrategia para mejorar la salud y la economía posiciona a los quelites como una alternativa relevante (7).

En términos nutricionales, aunque su aporte energético es bajo, ofrecen una gran densidadde nutrientes: proteína (hasta 6 g/100 g), fibra, minerales (Ca, K, Mg, Mn, Zn, P), vitaminas A y C, y fitoquímicos como polifenoles con alta capacidad antioxidante, asociados a la prevención de enfermedades como diabetes tipo 2, hipertensión y cáncer. Además, su bajo contenido en grasas y azúcares los hace ideales para dietas saludables (1,3).

De la milpa a la mesa

La gastronomía mexicana incorpora los quelites en múltiples preparaciones, desde platillos principales como huauzontles capeados hasta acompañantes como el pápalo en tacos (1). Su consumo varía por región: aproximadamente 72% se consume cocido (en sopas, guisos, tamales o salsas) y cerca del 50% también se ingiere crudo (3). La deshidratación al aire
libre ha sido utilizada como método de conservación, facilitando su disponibilidad durante todo el año.

Alimento y medicina en un mismo plato

Además de su uso culinario, los quelites tienen aplicaciones medicinales. Un estudio de 2020 reporta 28 especies utilizadas por la comunidad Otomí para tratar afecciones digestivas, hepáticas y gástricas (5). Esto se relaciona con su contenido de compuestos bioactivos como saponinas, ácidos fenólicos, flavonoides, taninos y terpenoides (8),
asociados a efectos antioxidantes, prebióticos, antiinflamatorios y reguladores metabólicos. Por ello, pueden considerarse alimentos con potencial funcional y/o superalimentos.

Del conocimiento a la innovación: el futuro de los quelites

Sus beneficios y la demanda de nuevos productos abren oportunidades en la industria alimentaria. Sin embargo, el desarrollo de productos con quelites aún es limitado. Ejemplos recientes incluyen tortillas con Amaranthus hybridus y productos como bebidas fermentadas o quesos suplementados (9-11), aunque su producción y distribución siguen siendo
escasas.

Las barreras incluyen factores socioculturales, escasa difusión y limitaciones en la transferencia tecnológica. Propuestas como la resignificación de estos alimentos mediante diseño de envases y estrategias de revalorización buscan romper estigmas y aumentar su aceptación (6).

Actualmente, la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México desarrolla un pan enriquecido con harina de huauzontle como alternativa al pan de trigo, con un mayor contenido de fibra, proteína y fitonutrientes respecto a la receta tradicional. Iniciativas como esta impulsan la revalorización de los quelites como superalimentos con identidad mexicana.

Conclusión

Los quelites son mucho más que un vestigio prehispánico: representan una oportunidad actual para construir sistemas alimentarios más sostenibles, nutritivos y culturalmente pertinentes. Su rescate implica no solo reconocer su valor, sino integrarlos en la innovación agroalimentaria. Superar barreras socioculturales y fortalecer la transferencia de conocimiento será clave para su posicionamiento. Los quelites no son solo parte de nuestro pasado, sino una herramienta para un futuro saludable y sustentable.

Referencias
1. Viesca Gonzalez Felipe Carlos. Los quelites en la ciudad de Toluca, México: su recolección, comercialización y consumo. Revista de Alimentación Contemporanea y Desarrollo Regional. 2022 Jun;32(59):1–30.doi:https://doi.org./10.24836/es.v32i59.1158e221158
2. Peña Basurto F. QUELITES CULTIVATION IN THE VALLES CENTRALES OF OAXACA, MEXICO. Revista Etnobiología. 2021 Nov 11;19:89–102.
3. Ramirez Jimenez AK. Quelites: a nutritional and functional food for use in dietary therapy. In: Gravel K, editor. IMPROVING HEALTH AND NUTRITION THROUGH FUNCTIONAL FOODS. 1st ed. Cambridge: Elsevier; 2024. p. 101–21.
4. Sánchez-Velázquez OA, Luna-Vital DA, Morales-Hernandez N, Contreras J,Villaseñor-Tapia EC, Fragoso-Medina JA, et al.Nutritional, bioactive components and health properties of the milpa triad system seeds (corn, common bean and pumpkin). Frontiers in Nutrition. Frontiers Media SA; 2023. doi:10.3389/fnut.2023.1169675
5. Balcázar-Quiñones A, White-Olascoaga L, Chávez-Mejía C, Zepeda-Gómez C. Los quelites: riqueza de especies y conocimiento tradicional en la comunidad otomí de San Pedro Arriba, Temoaya, Estado de México. Polibotánica. 2020 Jan 1;0(49).doi:10.18387/polibotanica.49.14
6. Villegas Marín C. DISEÑO DE ENVASES PARA REVALORIZAR LA IDENTIDAD ALIMENTARIA. Sostenibilidad-y-Salud-en-America-Latina. 2022 Dec;1(1):211–7.
7. Bassett N, Rossi C, Amaya A, Ríos F, Sammán N. Development of a Latin American Native Food Composition Database. In. MDPI AG; 2021. p. 6.doi:10.3390/blsf2021008006
8. Santiago-Saenz YO, Hernández-Fuentes AD, López-Palestina CU, Garrido-Cauich JH, Alatorre-Cruz JM, Monroy-Torres R. Nutritional importance and biological activity of bioactive compounds from quelites consumed in Mexico. Revista Chilena de Nutricion. Sociedad Chilena de Nutricion Bromatologia y Toxilogica; 2019. p.593–605. doi:10.4067/S0717-75182019000500593
9. Rojo-Gutiérrez E, López-Martínez LX, Sáenz-Hidalgo HK, Tirado-Gallegos JM, García-Galindo HS, Baeza-Jiménez R. Maize Tortillas Fortified with Ayocote and Quintonil Flours: Nutritional and Functional Properties. Foods. 2025 Dec 22;15(1):21.doi:10.3390/foods15010021
10. Garcia HS, Santiago-López L, González-Córdova AF, Vallejo-Cordoba B, Hernández-Mendoza A. Evaluation of a pseudocereal suitability to prepare a functional fermented beverage with epiphytic lactic acid bacteria of Huauzontle
(Chenopodium berlandieri spp. nuttalliae). LWT. 2022 Feb 1;155. doi:10.1016/j.lwt.2021.112913
11. Santiago Lopez L. Queso fresco adicionado con huauzontle: una combinación saludable con sabores y tradiciones de México. 2023

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